Una vez conocida la teoría de la evolución de Darwin, muchos científicos se empeñaron en encontrar el llamado eslabón perdido Sin lugar a dudas, el caso más difundido fue el del arqueólogo Charles Dawson en 1910, que afirmaba haber encontrado el cráneo del llamado el hombre de piltdown Tras muchos años de investigaciones en los que este nuevo hombre no encajaba, por fin en 1950 se descubre la farsa. Realmente, el cráneo pertenecía a un orangután y tan sólo tenía 600 años de antigüedad, pero la manipulaciones realizadas en él -por ejemplo, el manchado de los dientes o de la forma del cráneo- lo hacían parecer real.
Hoy en día no se sabe a ciencia cierta quiénes son los culpables de esta mentira historica científica, aunque todo apunta a Martin A.C. Hinton, un voluntario en el museo, ya que se encontró huesos que habían sido teñidos exactamente de la misma forma que los del supuesto hombre de Piltdown.
No hay comentarios:
Publicar un comentario